IMPACTO DE LOS EVENTOS EN LOCALIDADES TURÍSTICAS


17 diciembre, 2025


A partir de lo publicado en la fecha por la hermana organización de Patagonia Run, respecto de la aplicación de un impuesto local a los eventos que se desarrollen en San Martín de los Andes, repetimos conceptos ya expresados en 2015 y 2023 por los mismos motivos.
No se trata de defensa de una Organización, ni se trata de guardar silencio frente a la falta de comprensión de que las carreras de Trail y Montaña, por sus características netamente turísticas, representan un extraordinario motor de la economía para las localidades que las reciben. E iniciativas cortoplacistas como la de aplicar impuesto o canon no afectan solamente a organizadores sino, por la implicancia y derrame, se vuelven como un boomerang contra la propia industria turística y sociedad local.
¿Que diferencia un evento público de uno privado? La naturaleza de un evento público, sin importar quién o quiénes lo organicen, se encuentra enfocada en la audiencia general, en la posibilidad de generar beneficios a la sociedad y en la posibilidad de que cualquier persona pueda asistir según la condición del mismo.
En tanto que un evento privado es aquel que se encuentra organizado exclusivamente para una audiencia específica en busca de un objetivo particular o especial.
El turismo de reuniones no solo es generador de ingresos, inversión y empleo, sino que permite a los asistentes, conocer o en caso de ya ser conocido vivenciar desde nuevas perspectivas un destino turístico. En ese sentido, la Organización Mundial de Turismo (OMT, 2014), afirma que el 40% de los turistas por reuniones vuelven al destino con la compañía de sus amigos, familias y/o colegas.

Dentro del turismo de reuniones, está por demás probado el impacto que los eventos y en este caso los eventos deportivos generan, particularmente en las localidades turísticas. No solo por los datos que podemos ofrecer los propios organizadores sino la propia información oficial que indica eventos como K42, Patagonia Run o El Cruce son generadores de más de 15 mil pernoctes con movimientos económicos superiores a 1 millón de dólares.

LOS EVENTOS COMO GENERADORES O EXTRACTORES DE DINERO:
En distintas oportunidades hemos visto u oído expresiones que reflejan la convicción de algunos sectores de la comunidad en cuanto a que las organizaciones foráneas funcionamos como una suerte de “aspiradora” que llega, extrae dinero de esas comunidades y se vuelve a su lugar de origen.

Esto “podría” ser aplicable a algún tipo de evento o espectáculo que funcione con venta mayoritaria de tickets a la propia comunidad, como podría ser el caso de un circo. Pero en modo alguno es aplicable a las carreras de montaña que, por el contrario, INYECTAN dinero a la comunidad producto de la captación de público de otras regiones que visita la localidad y gasta dinero allí (en términos generales, menos de un 10% de los participantes son locales). A modo de ejemplo; basándonos en información oficial, está comprobado que por cada peso que ingresa a las organizaciones en concepto de inscripción los participantes gastan 5 en forma directa para la localidad.

El flujo de dinero a las localidades durante los días de celebración de grandes eventos no solo concierne a la industria turística sino que (principio básico para toda localidad turística) derraman en el resto de la economía; del mantenimiento de los establecimientos vive también el ferretero; de los servicios que se prestan vive parte de la cadena productora de alimentos; los visitantes cargan combustible en las estaciones de servicio (entre un 50% y 60% de los participantes viajan en auto); se generan puestos de trabajo, trabaja el taxista y así podemos seguir analizando toda la cadena. Adicionalmente, los eventos deportivos son generadores de mano de obra puntual, contratando centenares de personas y servicios, los que se suman al movimiento antes indicado.

La propia economía del Estado Provincial y Municipal se ve beneficiada en forma indirecta, producto de la coparticipación por el IVA generado, los Ingresos Brutos y las tasas municipales, no solo de lo que las propias organizadoras pagamos para el caso de impuestos nacionales y provinciales que se coparticipan, sino de lo que se recauda en concepto de la facturación de hoteles, restaurantes y comercios beneficiados.